Servicios y unidades bibliométricas en bibliotecas universitarias españolas
Uno de esos servicios de los que hablamos en el grupo de investigación, y que promocionamos cada vez que podemos es el de apoyo bibliométrico dentro de las bibliotecas universitarias. Más allá de si es un nuevo perfil laboral o lleva ya años ofreciéndose de manera más o menos oficiosa en las bibliotecas, parece necesario que es una demanda bastante fuerte de la comunidad investigadora, que ve como para prácticamente para cada solicitud en las distintas convocatorias se le pide una serie de cuestiones relacionadas con sus registros bibliométricos. La asistencia a los cursos que EC3 da por esas universidades de dios, así lo demuestra.
Universidades como la de Navarra, o la Universidad de Sevilla prestan apoyo en cuestiones bibliométricas a su personal desde hace ya un tiempo, asesorándoles acerca de dónde publicar o emitiendo recomendaciones acerca de cómo firmar sus trabajos correctamente. Ahora, la Universidad Politécnica de Catalunya, que por algo es una de las mejores universidades de España, y su biblioteca de las más activas (y que difunde lo que hace, algo que se le ha olvidado a otras) ha lanzado también una unidad experta en temas bibliométricos, el FIBRA (Facilitador d’Indicadors Bibliomètrics i Recursos per a l’Avaluació). De verdad creo que es un buen camino a seguir – especialmente en Ciencias Sociales y Humanidades donde muchos investigadores están realmente perdidos -, y que las bibliotecas tienen aquí un nicho de servicios muy interesante, también relacionado con el perfil de bibliotecario incrustado, que varios colegas están ya desempeñando.
Buscando precedentes en otros países me tropecé hace poco con la experiencia de una biblioteca universitaria australiana (Australia es un país que usa la bibliometría en sus procesos de evaluación casi con tanta pasión como España), que ofrece un servicio parecido, el Research Impact Measurement Service (RIMS) de la University of South Wales. Según comentan en este artículo (en el abstract), dicha unidad produce en torno a 30 informes al mes, y emplea a 6-7 personas a tiempo completo. Y lo que es más importante, dicen los responsables que este servicio ha aumentado significativamente el prestigio de la biblioteca dentro de la comunidad académica.
¿Qué otras bibliotecas se animan a la implantación de unidades bibliométricas?
Fuente: Documentación Biblioteconomía e Información.




